
17.12.2009
“Éramos un grupo de amigos, un equipo que tenia ilusión y
en el que íbamos todos a una”
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Pedro Soliveres Cabrera |
Hace
unos años, un eslogan turístico de Benissa decía “Benissa, Alta y Marina”. Si
nos referimos al casco urbano, el apelativo de “Alta” esta claro, ya que
haciendo una similitud con Roma, ciudad de las siete colinas; Benissa seria la
colina de los siete miradores.
Uno de estos miradores esta en la llamada Plana de Feliu,
en esta zona, en los primeros años 70 de siglo pasado, se construyo una
urbanización que se llamó “La Amistad”.
Los dirigentes de la empresa VAPF,S.A. se construyeron unos chales, que aun hoy
son de los más modernos y lujosos de Benissa.
Pero
por aquello de que la amistad de los dirigentes se rompió, en la actualidad, en
la entrada de la urbanización existe un rotulo que la denomina “Pla dels
Molins”.
Visitamos
hoy a Pedro Soliveres Cabrera, y para acceder a su casa, tenemos que franquear
una gran puerta corrediza, que se abre después de pulsar en el telefonillo la
tecla “Soliveres Tur” para comunicar
nuestra presencia. Nos contesta Pedro: “adelante”. Y vamos para allá.
En
la puerta de la magnifica casa, esta Pedro esperándonos. Nos saludamos. Pasamos
a un amplio salón, con una decoración y composición moderna y con signos de que
se acercan las celebraciones de la Navidad. El gran ventanal tiene las cortinas
abiertas y a través de este, en un primer plano se observa un jardín bien
cuidado. Después, una de las mejores vistas de Benissa, los barrancos, las
lomas y los “tosales” abancalados. Al
fondo, el azul del mar Mediterráneo, donde destaca la mole calcárea del Peñón
de Ifach, como una nave berberisca encallada hace siglos.
Quizás, inspirados por estas vistas que tienen las casas
de esta urbanización, es por lo que “ LA VAP “, así la llamamos todos,
referente en la Comarca como empresa promotora desde finales de los años 60,
bautizó algunas de sus urbanizaciones con los nombres de Montemar, Buenavista,
Maryvilla o Balcón al Mar.
Veo a Pedro como siempre, su imagen para mi no ha cambiado
en años. Es una persona más bien baja y con una apariencia tímida, al que la
vida, en lo tocante al estado físico no le ha sido benévola. Las primeras
palabras es para interesarnos por las respectivas saludes, que en el caso de
Pedro, según nos cuenta esta llena de averías y achaques, pero él, nunca se ha
dado por vencido, aunque con algún bajón lógico, se considera una persona vital
y optimista.
Tiene
en la actualidad setenta y seis años, tres hijos y tres nietos. Sus hijos Pedro, Bernardo y Juan, gestionan
la empresa VAPF, S.A. Su hijo Pedro Javier es vicepresidente de PROVIA
(Asociación de promotores inmobiliarios de la provincia de Alicante). Esta
orgulloso de sus hijos.
Se
califica profesionalmente como promotor y constructor. Cuenta que empezó trabajando en el sector
bancario durante 18 años. Opina que en la vida hay que tener intuición, y el
cree, que en su vida profesional la ha tenido muchas veces. Ahora, los hijos y
la informática, de la que no quiere saber nada, le han dado la posibilidad de
dejar poco a poco la responsabilidad de su empresa y dedicarse a la
arquitectura. De joven iba bien con el dibujo artístico y después hizo algo de
delineación, con eso, y su experiencia de tantos años en VAPF, considera, es
suficiente para opinar con autoridad, discutir con arquitectos y dedicarse en el departamento de arquitectura a realizar
proyectos. En estos momentos esta terminando uno que les ha llevado dos años de
trabajo, es una composición de doscientos apartamentos, que se ubica en una
zona complicada con un 50 % de pendiente en la urbanización Cumbre del Sol. Y
aunque los hijos no quieren que trabaje más, todos los días, en el ordenador
Paco Ivars Such y él con papel y lápiz, da
vida a sus sueños.
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Le
proponemos repasar los recuerdos de su paso por el Ayuntamiento como concejal
durante los años 60 (1961-1967), él
es uno de los cuatro miembros vivos, de la Corporación Municipal que el día 29
de abril de 1964, aprobó “la adquisición de 500 participaciones” de un pozo
ubicado en el término municipal de Benidoleig, llamado Pozo Cami Sanet.
Recuerda
Pedro, que el accedió a concejal nombrado por el alcalde Adolfo Torres Torres,
por el sistema de aquel momento. La gestión municipal en Benissa estaba muy
politizada, por lo que se perdía la energía en discusiones vacías, lo que no
dejaba tiempo para pensar y desarrollar proyectos para el progreso del pueblo.
Suena
el teléfono móvil de Pedro, atiende la llamada. ¿El tema?, la jardinería de su
finca. Da instrucciones...
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Pedro Soliveres y Vicent Ibañez |
Seguimos...
Llegado
el momento de sustituir al alcalde, en reuniones previas con los dirigentes
provinciales se pide un nombramiento no político. Se propone a Salvador Ivars,
persona humilde, que tenia posibilidades de dedicarse al ayuntamiento. Tenia un
negocio de fabricación de barras de hielo, sin hijos y que tenia un grupo de
gente que lo apoyaba. Se nombro a Salvador Ivars.
La
corporación presidida por Salvador Ivars estaba formada por un grupo de amigos,
un equipo que tenia ilusión y en el que iban todos a una. No había ninguna
discrepancia. El equipo, así lo llama, se planteo que necesidades tenia
Benissa. El agua, traer el agua. ¡Pues a traer el agua!. El papel de Pedro se
circunscribió al tema financiación.
Recuerda
a Clemente Arjona y sobre todo a Domingo Iborra, al que considera su gran
amigo, concejales, que junto a Salvador Ivars trabajaron más intensamente en
las negociaciones para la financiación del proyecto, que se llevaron a cabo en
Madrid. Insiste en calificar a Domingo Iborra como una persona fenomenal.
Su
esposa Paquita, nos pregunta si nos apetece alguna cosa, agradecemos el
ofrecimiento. No, estamos muy a gusto, gracias.
En
un momento analizo como va la conversación. Bien, va bien. Pedro habla y de vez
en cuando sube de tono, a veces el tono es confidencial, otras se piensa las
palabras. Compruebo que tiene un buen sentido del humor, sonríe en muchas
ocasiones. La charla es agradable y distendida.
Salvador
Ivars tenia una buena relación con Francisco Torres Gutierrez “Paco Torres”, y opina que el papel de este
ultimo podría haber sido de más implicación. Posiblemente los contactos de este
no eran suficientes para lo que se necesitaba en ese momento.
Recuerda
a José Cabrera Abargues “Pepe Cabrera”,
persona seria y cabal, que encabezo también iniciativas para la financiación
del proyecto, como el aval bancario suscrito por algunos beniseros con
posibilidades económicas.
Entre
el año 1969 y 1972, VAPF esta en su
apogeo, 1.400 personas trabajando, vendía
tres chales diarios. Se estaban construyendo las redes de agua en la
zona turística, y VAPF adquiere por adelantado 1.150 dotaciones por un valor de
21.000.000 de pesetas (130.000 euros), que junto al aval bancario suscrito,
sirvió par la financiación de dichas redes.
Considera
que no se ha reconocido suficientemente por los beniseros esta obra de traída
de aguas, cree que somos individualistas y poco dados a homenajes y reconocimientos.
Pedro
tiene conocimientos sobre pozos y extracciones de agua, ya que posee en su
finca dos perforaciones, las cuales son suficientes para sus necesidades, y
conoce muy bien los motivos de las fluctuaciones de los niveles y las
posibilidades de nuestro termino municipal, que son escasas en caudales de
agua.
Opina que España tiene suficiente agua para todos y no son
necesarias las desaladoras, sobre todo por el problema no resuelto de las
salmuelas ya que entiende que esos vertidos al mar son contaminantes en exceso.
“... mira el mar Muerto...”
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Vista desde la casa de Pedro Soliveres |
Poco
a poco se ha hecho oscuro, ¿damos la luz?, no, no hace falta, ya nos hemos
visto un rato. Los dos nos hemos reconocido interesados, curiosos, francos...,
podemos seguir así. Sigue el buen humor.
Los
políticos deberían saber dejar o cambiar su puesto a tiempo, se queman, es
triste, así ocurrió con Salvador Ivars.
Sobre
la gestión municipal del Servicio, no puede opinar pues carece de suficiente
información, aunque hasta donde puede saber la considera correctísima. Esta por
la gestión publica de los servicios, "lo que pasa es que no funcionan, se pone a
gestores políticos y no técnicos".
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Recuerda
también, que con José Ivars Ivars “Pepe Ivars” de alcalde, estuvo siete años de
Juez de Paz, a instancias de Jerónimo Mulet Llobell, que en aquel entonces ejercía
en los juzgados de Denia.
Le cuesta decidirse por nombrar un personaje benisero al que
admire. Dice que pueden ser varios. Se decide al final, don Pepe Cabrera,
personaje sencillo al que todos llamaban “el señoret”. Cree que fue un benisero
querido, al que la distancia que en aquellos tiempos separaba a las grandes
familias del pueblo llano, no le afectó, acercándose él a la gente y la gente a
él, como uno más, como un igual. Lo recordamos los dos conduciendo un
seiscientos color crema.
A
estas alturas de la conversación, no consideramos a Pedro una persona estirada
o distante, por otro lado nunca lo hemos pensado, no. Es un trato...
¿familiar?. Es posible que su buen humor cree esta atmósfera.
¿Vale
la pena una vida tan intensa, ajetreada, teléfono arriba, discusiones,
problemas?. “Huy, vamos a filosofar.. Si
eso nos satisface, si nos llena, si nos gusta, claro que si, a pesar de lo que
pueda venir después”.
Recordamos
dos episodios que en los años 80, pretendieron perjudicar su imagen . Los dos
los pone él sobre la mesa:
“El
panfleto”. Este episodio consistió en el reparto de un papel anónimo en el que
se intento desacreditarle, achacándole un supuesto aprovechamiento fraudulento
de agua potable. Cree que fue para evitar su entrada en política, Hubo una respuesta al “panfleto”, pero esta
estaba firmada, la firmo él.
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Urbanización Cumbre del Sol - Benitatxell |
El
segundo episodio fue, el movimiento “ecologista” en contra del proyecto de
urbanización del Puig de la Llorença, hoy urbanización Cumbre del Sol.
Considera que fue orquestado para que vendiera dicho proyecto aprovechándose de
la buena fe de la gente que valora la naturaleza. No se hecho atrás, su
proyecto siguió adelante porque cumplía todos los requisitos.
Terminamos
charlando de la crisis, de la que Pedro cree, los bancos han sido los causantes
o por lo menos tienen una gran parte de responsabilidad. A su empresa le afecta
porque no vende, pero no tiene problemas financieros. Las anteriores si fueron
graves, ya que en aquel momento se había adquirido mucho patrimonio y había
poca liquidez.
Recuerda
a su maestro Jorge Valor Serra, del que guarda un gran recuerdo.
Coincidimos
en que ser ordenado es un valor fundamental.
Se
considera una persona correcta, su máxima ha sido siempre hacer el bien que
pueda, el mundo no lo podía arreglar, pero lo que en sus manos estuviera, debía
hacerlo. Recordamos, que en los mejores momentos de VAPF, en navidad se
repartía a los más desfavorecidos, regalos, comida e incluso dinero.
Salimos
al exterior, las temperaturas estos últimos días han bajado, hace frío, Pedro
va poco abrigado pero nos acompaña hasta el coche, de paso da algunas
instrucciones al jardinero. A nosotros, nos dedica una sonrisa y un hasta
pronto.
Es
posible que volvamos, la visita y la compañía ha sido agradable, no cabe duda
que han quedado muchos asuntos de los que nos habría gustado preguntar y no
hemos sabido como hacerlo, o él, hábilmente, los ha esquivado.
Salimos
de la finca a través del acceso privado hasta la carretera nacional, allí
comprobamos que la tranquilidad de la que hemos gozado en la casa de Pedro
durante hora y media, ha desaparecido. Volvemos a la vida de las prisas y
aprietos, donde no tenemos tiempo para parar y mirar un poco el horizonte, y
desde el mirador publico del “Pla de
Molins”, comprobar que también podemos ver la nave berberisca encallada
dentro del mar azul, con un delantal de barrancos, lomas y “tosales”.